¿A quién le importa? ¿Qué diferencia hace si Jesús resucitó de los muertos?
Hace toda la diferencia del mundo. Si Cristo no resucitó, entonces miles de cristianos han vivido y muerto por un engaño.
Pero, en cambio, si realmente resucitó, entonces Él vive todavÃa y puede actuar ahora para enderezar nuestro mundo caótico.
Los hechos siempre hablan más fuerte que las opiniones. Echemos una mirada a algunas evidencias históricas de la resurrección y veamos adónde nos conducen los hechos.
Una consideración preliminar: hay incontables eruditos - entre ellos, el apóstol Pablo, San AgustÃn, Sir Isaac Newton y C.S. Lewis - que creyeron en la resurrección. No tenemos que tener miedo de cometer un suicidio intelectual al aceptar esto también nosotros.
Pablo escribió: "... Cristo murió por nuestros pecados... y... fue sepultado, y... resucitó al tercer dÃa... y... apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven, y otros ya duermen." {1} Considera también estas cuatro piezas de evidencia:
1. El crecimiento explosivo de la iglesia cristiana.
En el plazo de unas pocas semanas después de la resurrección, se levantó un movimiento que, según admitieron más tarde sus enemigos: "...trastornó al mundo entero." {2} Algo habÃa ocurrido que encendió el fuego de este movimiento un tiempo muy corto luego que su lÃder fuera ejecutado. ¿Qué fue lo que pasó?
2. Las vidas cambiadas de los discÃpulos.
Luego del arresto y crucifixión de Jesús, la mayorÃa de los discÃpulos estaban asustados. Pedro, por ejemplo, negó a Jesús tres veces (¡dos veces ante sirvientas!). Y, sin embargo, 10 de los 11 discÃpulos fueron martirizados por su fe. Pedro fue crucificado cabeza abajo; Tomás fue torturado; Juan fue hervido en aceite, pero sobrevivió. Algo habÃa ocurrido que revolucionó la vida de estos hombres. Cada uno creyó haber visto al Cristo resucitado.
3. La tumba vacÃa.
El cuerpo muerto de Jesús fue quitado de la cruz, envuelto en ropa mortuoria como una momia, cubierto con unos 50 kilos de especias aromáticas y colocado en una tumba. {3} La tumba habÃa sido cavada en la roca {4} y aparentemente contenÃa una sola caverna. {5} Una piedra enorme {6} fue rodada en una huella ligeramente deprimida a la entrada de la tumba. {7} Algunos han estimado en manera conservadora que el peso de la piedra era de entre 1,5 y 2 toneladas.
Una unidad romana de soldados de elite fue colocada afuera para custodiar la tumba {8}. La disciplina militar de los romanos era tan estricta que le esperaba un castigo corporal severo y a menudo la pena capital al soldado que dejaba su puesto o fallaba en su obligación. {9} El domingo por la mañana, se encontró que la piedra habÃa sido rodada hacia afuera, el cuerpo habÃa desaparecido, pero la ropa mortuoria todavÃa estaba en su lugar. {10} ¿Qué pasó?
Algunos dicen que los amigos de Cristo robaron el cuerpo. Esto significa que una de las mujeres entretuvo a los guardias mientras las otras dos movÃan la piedra y se llevaban el cuerpo en puntas de pie, o que sujetos como Pedro (recuerden lo valiente que era) y Tomás (recuerden lo fácil de convencer que era) se apoderaron de los guardias, robaron el cuerpo y fabricaron un mito.
Estas teorÃas difÃcilmente parecen ser plausibles. La guardia era demasiado poderosa, la piedra era demasiado pesada y los discÃpulos, sin haber experimentado todavÃa el poder del EspÃritu Santo, eran demasiado pusilánimes como para intentar semejante proeza.
Otros dicen que los enemigos de Cristo robaron el cuerpo. Pero, si los romanos o los judÃos hubieran tenido el cuerpo, los habrÃan expuesto públicamente, y el cristianismo hubiera muerto. No lo hicieron, y el cristianismo no murió.
Luego está la "teorÃa del desmayo", que en realidad Cristo no murió sino que sólo estuvo inconsciente. Los romanos expertos en ejecuciones simplemente creyeron que estaba muerto. Después de unos dÃas en la tumba, sin comida o medicina, el aire frÃo lo revivió. Luego, de acuerdo con esta teorÃa, se libró de su envoltura de 50 kilos de ropa mortuoria, hizo rodar la piedra hacia afuera con sus manos horadadas por los clavos, espantó a los soldados romanos, caminó varios kilómetros con sus pies heridos, y convenció a Sus discÃpulos que habÃa resucitado de la muerte. Esta es aún más difÃcil de creer que la resurrección misma.
En otras palabras, si Jesús fue muerto, ¿Quién tiene el cuerpo? Todo lo que tenemos es una tumba vacÃa.
4. Las apariciones del Cristo resucitado
Durante 40 dÃas luego de su muerte, Cristo fue visto vivo en la tierra. Algunos dicen que fueron alucinaciones, pero ¿ muestran esto los relatos?
Solamente el tipo de gente impresionable e imaginativa suele tener ese tipo de experiencias psÃquicas. Pero una mujer, un obstinado recaudador de impuestos, varios pescadores y más de 500 personas al mismo tiempo afirmaron haberlo visto. Las alucinaciones son muy individualistas - contrasta esto con el hecho de que más de 500 personas vieron la misma cosa al mismo tiempo y en el mismo lugar.
Otros dos factores debilitan la idea de la alucinación. Ese tipo de imaginaciones son usualmente acerca de eventos esperados, pero los discÃpulos habÃan perdido la esperanza luego de la crucifixión. También, los fenómenos psÃquicos suelen ocurrir en ciclos, pero las apariciones ocurrieron sin seguir ningún patrón. {11}
Los intentos de explicar las apariciones nos conducen a un gran muro de hechos. Esos hechos apuntan a una conclusión: Cristo ha resucitado.
Lo anterior no constituye una prueba exhaustiva, sino más bien un examen razonado de las evidencias. Cada uno de nosotros debe considerar y evaluar la evidencia por nosotros mismos a fin de determinar la verdad de la resurrección. (Por supuesto, la verdad o la falsedad de la resurrección es un asunto de hechos históricos y no depende de la creencia de ningún individuo).
Si los hechos sostienen la afirmación, entonces podemos concluir que Él resucitó. En cualquier caso, un mero asentimiento intelectual a los hechos no hace nada para la vida de uno.
Una evidencia importante viene de la experiencia, al recibir personalmente a Cristo como Salvador y Señor. Jesús dijo: "He aquÃ, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él". {12}
¿Te interesa probarlo?
Notas
{1} 1 Corintios 15:3-6
{2} Hechos 17:6
{3} Juan 19:38-40
{4} Eusebio de Cesarea., TeofanÃa, citado por Latham, Henry, en El maestro resucitado (Cambridge: Deighton, Bell and Co. 1904) pág. 87, 88, citado por McDowell, Josh, en Evidencia que exige un veredicto (San Bernardino, California, Cruzada Estudiantil para Cristo, Inc. 1972), pág. 209
{5} Ibid
{6} Marcos 16:4
{7} Henry W. Holloman "Una exposición de las apariciones posteriores a la resurrección de nuestro Señor" (Trabajo no publicado Th. M. Thesis: Seminario Teológico de Dallas. Mayo, 1967). pág. 38, citado en McDowell, op. cit., pág. 216
{8} Mateo 27:65,66
{9} McDowell, op. cit., pág. 218-224
{10} Mateo 28:1-6, Marcos 16:1-6, Lucas 24: 1-3, Juan 20: 1-11
{11} Anderson, J. N. D. The Evidence for the Resurrection (Chicago: Intervarsity Press, 1968), pág. 20-23.
{12} Apocalipsis 3:20.